En autoorganización!


LENIN Y LAS HUELGAS GENERALES DEL 5 Y 11 DE NOVIEMBRE EN EUSKAL HERRIA


PETRI REKABARREN TALDEA

EUSKAL HERRIA  1 de noviembre de 2026

Euskal Herria es una nación oprimida y ocupada militarmente por los Estados  francés y  español, sujetos a la disciplina de la OTAN y a las órdenes del capital financiero transnacional dirigido por Walt Street. La decadencia del imperialismo yanqui y del subimperialismo europeo occidental golpea con dureza a los pueblos a los que se nos niega por la fuerza el derecho a la independencia socialista. La tercera Larga Depresión que se va agravando día a día, es la causa reciente de la intensificación de la lucha de clases y de la fascistización. Pero la causa estructural del choque a muerte entre la libertad y el fascismo, es el grado extremo de antagonismo entre el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones sociales de propiedad privada.

Debemos partir de esta dialéctica de la historia para comprender por qué en tan solo siete días nos enfrentamos a la Huelga General del 5 de noviembre en la parte vasca bajo ocupación francesa, al debate sobre la actualidad de Lenin  –Lenin Eguna– el 7 del mismo mes, y a la Huelga General del miércoles 11 en la parte bajo dominación española; y más tarde a las Elecciones Generales en el Estado español del 29 de noviembre, de las que hablaremos en su momento.

Lo primero que tenemos que considerar es que las dos Huelgas Generales, la del 5 en Iparralde  y la del 11 en Hegoalde, responden a las formas particulares, estatales, en las que se expresan las contradicciones del capitalismo europeo en estos momentos. Si en el Estado francés el detonante básico actual es la furia estudiantil y obrera ante una situación insoportable, en el español es sobre todo la vivienda. Lógicamente, a su rebufo se han ido uniendo cada vez más reivindicaciones imprescindibles debido al efecto simpático y concienciador que tienen todas las luchas de masas, más en las fases de crisis sistémica.

Pero si buceamos un poco, vemos que por debajo de la explotación generalizada está la necesidad ciega del capital para salir cuanto antes de la actual crisis que él mismo ha provocado, exigencia ineludible para ganar las guerras que él mismo está lanzando. A pesar de sus diferencias formales, la burguesía franco-española se enfrenta al problema de cómo aumentar su tasa de ganancia, lo que les lleva a endurecer la explotación social y a apoyar las guerras imperialistas. No tienen ni quieren otra alternativa.

Frente a esta estrategia de guerras sociales y convencionales, podríamos decir con cautela semántica que debemos «vasquizar» las Huelgas del 5 y de 11 de noviembre, es decir, desarrollarlas desde la teoría según la cual Euskal Herria es un marco autónomo de lucha de clases dentro de la ley del desarrollo desigual y combinado del modo de producción capitalista, teoría básica del materialismo histórico confirmada por los hechos que expondremos más adelante, sobre todo cuando analicemos las elecciones generales españolas del 29 de noviembre.

Iparralde se enfrenta a un poder jacobino podrido, endeudado al máximo  –600.000 millones de euros, aparte de un serio retroceso industrial—por su incapacidad y miopía cegata que no puede frenar su decadencia en la jerarquía imperialista. La represión policíaco-militar con la ayuda de grupos fascistas en la guerra social interna, busca imponer la sobreexplotación de la fuerza de trabajo, reducir libertades y derechos, e instaurar el miedo colaboracionista ante la intensificación de las guerras injustas contra Eurasia y África, fundamentalmente. También se multiplica el nacionalismo de la ‘Grandeur’ tanto para destruir las identidades, lenguas y culturas de las naciones que oprime, como para reforzar el racismo militarista y fascistoide necesario para la moral criminal de la ‘grande armée’ francesa. Además, la destrucción de las identidades de los pueblos es parte de la creciente asfixia administrativa que aprieta la soga económica en sus vidas.

El pueblo de Iparralde no tiene futuro de libertad nacional y social bajo el yugo francés. Por eso, la Huelga del próximo día 5 debe ser un paso adelante no sólo en las reivindicaciones comunes que afectan a toda la población trabajadora del Estado, sino sobre todo en las necesidades urgentes que Iparralde tiene como pueblo obrero explotado por el capitalismo. Necesidades que en última instancia se expresan en la conquista del poder político dentro del Estado obrero como estructura interna  de la República Socialista Vasca. Desde la propiedad colectiva de las fuerzas productivas, de la economía, hasta la planificación deportiva, por ejemplo, pasando por la lengua y la cultura, incluidas las relaciones internacionales, etc., todo, absolutamente todo, tiene que ser campo reivindicativo, de movilización y de lucha que desborden los objetivos de la Huelga, que vayan más allá y que muestren que Iparralde, y toda Euskal Herria, es un marco autónomo de lucha de clases.

Una característica del desarrollo desigual y combinado es que las clases y naciones explotadas menos desarrolladas pueden aprender de las luchas  de las más desarrolladas, ahorrándose tiempo, evitando o suavizando derrotas y enriqueciendo sus objetivos, estrategias y tácticas. La lucha nacional de clase en Iparralde tiene así la «ventaja» de que, en líneas generales, puede avanzar más rápido en su concienciación abertzale adaptando a sus condiciones particulares muchas de las experiencias de Hegoalde, lo que confirma además que Euskal Herria es un marco autónomo de lucha de clases ya que el grueso de esas experiencias ni se han vivido en los pueblos circundantes  –Aquitania, Occitania, Cantabria, Castilla y Aragón–, ni pueden aplicarse en ellos si no es mediante un muy riguroso proceso adaptativo sólo de algunas de ellas.

Por tanto, cuando pasamos a la Huelga estatal del día 11 en Hegoalde, debemos partir de que tiene una conexión sociohistórica sustantiva con la de Iparralde pero no la tiene con el Estado español, como tampoco la tiene Iparralde con el francés, por mucho que las contradicciones y las leyes del capitalismo también rijan, dicten el presente vasco. O sea,  el pueblo trabajador se enfrenta en esta Huelga a las mismas condiciones estructurales de sobreexplotación que el de Iparralde, pero con la diferencia de que en el sur está mucho más industrializado que el norte, lo que hace que la interacción y la sinergia de las explotaciones que sufre sea  más visible, más perceptible.

Las dos huelgas tienen un contenido político innegable, pero la de Hegoalde es más acusada porque la resolución de su detonante inmediato, la vivienda, exige un profundo cambio político de leyes franquistas, socialdemócratas de la década de 1980 y posteriores, así como de atribuciones autonómicas y forales que tocan a los intereses de la burguesía vasca y sus alianzas con el PSOE, PP y UPN, con directa repercusión en uno de los pilares de supuesto «milagro económico» español, el ladrillo, tema al que volveremos antes del 29 de noviembre. 

Por tanto, el problema político, que siempre es problema de poder de clase y de nación, aparece crudamente en estas dos huelgas. Ya estaba presente en la Huelga General en Hegoalde del 17 de marzo de 2026 por la mejora del Salario Medio Interprofesional, con su gran apoyo obrero y popular duramente reprimido: entonces la burguesía vasca y los partidos y sindicatos estatalistas denunciaron su contenido político, mientras que el reformismo soberanista intentó quitarle leña cuando debería haber multiplicado su impacto político. Pues bien, las huelgas del 5 y del 11 de noviembre elevan su carga política a niveles insospechados para la mayoría de los «finos analistas» que ni lo imaginaban  tan solo hace tres meses.

Una característica de las crisis genético-estructurales capitalistas, ya descubierta desde finales del siglo XIX, es que concentran todos los problemas o sub-crisis del momento en la crisis estructural del tiempo-político es decir, del comienzo de la lucha por el poder, aunque el objetivo de la esa lucha, el poder, aún no se perciba en sus inicios. Así se explica que de marzo a noviembre, en poco más de ocho meses, se haya avanzado del contenido político relativamente restringido de la Huelga de marzo al contenido abiertamente político de la Huelga del 11 de noviembre. También se explica que ese contenido político sea más explícito y radical en Hegoalde que en el resto del Estado español por la simple razón de que el marco autónomo vasco de lucha de clases determina la radicalidad política del independentismo socialista. Y por último, también se explica que la radicalización socio-política se haya extendido por gran parte de Europa con ritmos diferentes dentro del desarrollo desigual y combinado.

Llegados a este punto debemos volver al día 7 de noviembre en el que se cierra con un debate público una serie de actos anteriores sobre la importancia de Lenin, en el barrio obrero de Otxarkoaga, Bilbo, que ha recuperado el Lenin Eguna tras un parón de unos años. No es este el lugar y el momento para comentar qué fuerzas políticas lo han reactivado ahora. Nos congratulamos que Lenin y su aportación al marxismo sea objeto siquiera de un debate tras tantos años de olvido y hasta de negación. Pensamos que una de las razones radicaría en la toma de conciencia de que solo la revolución socialista puede derrotar al imperialismo en cuanto tal y al franco-español en particular.

La aportación de Lenin al marxismo va más allá que su teoría del imperialismo. De hecho. esta teoría no se limita al célebre libro de 1916 sino que la podemos vislumbrar en embriones ya en textos de finales del siglo XIX, concretándose y enriqueciéndose hasta 1912-1913 cuando se percata del resurgir de las luchas de liberación nacional y, sobre todo, desde 1914 con el estallido de la IGM, y de ahí prácticamente hasta su muerte en enero de 1924. Sin embargo, lo fundamental es que su teoría del imperialismo es inseparable de lo que pensó sobre la guerra, la dialéctica, el Estado y la democracia socialista: aportaciones que forman un todo y que estudiadas en aislado dan pie a toda serie de confusiones.

Teniendo esto en cuenta y mirando tanto a la lucha nacional de clase que se libra en Euskal Herria, como a la lucha de clases internacional, la vigencia de Lenin a los 102 años de su muerte, consiste a nuestro entender en que:

Primero, se ha confirmado de forma irrebatible que las luchas de los pueblos por su emancipación son inseparables de la lucha de clases mundial entre el Capital y el Trabajo; segundo, que esta lucha de clases así como las de liberación conllevan más temprano que tarde el estallido de nuevas guerras sociales y bélicas, todas criminales, provocadas por el Capital para derrotar al Trabajo; tercero, que ello es a su vez inseparable de las sucesivas crisis parciales y totales en cada momento que tienden a confluir en crisis sistémicas y lo que es peor, en genético-estructurales; cuarto, que a lo largo de esta dialéctica de la historia, el imperialismo desarrolla nuevas formas de agresión y opresión nacional contra Estados formalmente independientes, aunque sean burgueses, pero cada vez más incapaces de defender su soberanía burguesa si no es avanzando al socialismo, lo que intensifica la lucha de clases en su interior entre la nación trabajadora y la nación burguesa; y quinto, que las naciones trabajadoras oprimidas solo tenemos un camino: que nuestra independencia socialista sea parte activa en la revolución socialista internacional.

Conforme transcurran los días 5, 7 y 11 de este mes y nos acerquemos a las elecciones españolas del 29 de noviembre, analizaremos las expresiones prácticas de la teoría del marco autónomo de lucha de clases dentro de la ley del desarrollo desigual y combinado, bajo la luz de las aportaciones de Lenin, de su vigencia. Pensamos que este es el único método que nos permite fijar posición revolucionaria estratégica frente a las campañas exclusivamente parlamentaristas que hacen gala de su pragmatismo tacticistas e inmediatistas, que loan el «sentido común» del «voto útil aunque nos tapemos la nariz» del «voto del mal menor» para derrotar al fascismo, etc.

PETRI REKABARREN TALDEA

EUSKAL HERRIA  1 de noviembre de 2026

Difunde la idea.
, , ,

Comentarios